Acerca de la OMS

Nuestras actividades

Somos la autoridad directiva y coordinadora en asuntos de sanidad internacional en el sistema de las Naciones Unidas.

A tal efecto, nuestras funciones son:

  • ofrecer liderazgo en temas cruciales para la salud y participar en alianzas cuando se requieran actuaciones conjuntas;
  • determinar las líneas de investigación y estimular la producción de conocimientos valiosos, así como la traducción y divulgación del correspondiente material informativo;
  • definir normas y patrones, promover y seguir de cerca su aplicación en la práctica;
  • formular opciones de política que aúnen principios éticos y fundamento científico;
  • prestar apoyo técnico, catalizar el cambio y crear capacidad institucional duradera; y
  • seguir de cerca la situación en materia de salud y determinar las tendencias sanitarias.

Prioridades de liderazgo

En cada programa de trabajo sexenal se determinan los ámbitos prioritarios en los que más se necesita el liderazgo de la OMS.

Ámbitos en los que trabajamos

Sistemas de salud

La cobertura sanitaria universal se está convirtiendo en la prioridad de la OMS en el ámbito de los sistemas de salud. La OMS colabora con las instancias normativas, los asociados para la salud mundial, la sociedad civil, las instituciones académicas y el sector privado para ayudar a los países a elaborar y aplicar planes sanitarios nacionales consistentes, así como a hacer un seguimiento de ellos. Además, ayuda a los países a velar por que sus ciudadanos dispongan de servicios de salud integrados y centrados en la persona, equitativos y a un precio asequible; a facilitar el acceso a tecnologías sanitarias asequibles, eficaces y seguras, y a fortalecer los sistemas de información sanitaria y la formulación de políticas basadas en datos científicos.

Enfermedades no transmisibles

Las enfermedades no transmisibles, en particular las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer, la diabetes y la neumopatía crónica, y los trastornos mentales –junto con la violencia y las lesiones– son en conjunto la causa de más del 70% de todas las muertes. Ocho de cada 10 muertes ocurren en los países de ingresos bajos y medianos. Las consecuencias de esas enfermedades van más allá del sector de la salud y las soluciones exigen más que un sistema para prevenir y tratar la enfermedad.

Promoción de la salud a lo largo del ciclo de vida

La promoción de la salud a lo largo del ciclo de vida permea toda la labor de la OMS y tiene en cuenta la necesidad de abordar los riesgos ambientales y los determinantes sociales de la salud, así como las cuestiones de género, la equidad y los derechos humanos. En el bienio actual la labor se centra principalmente en lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio y reducir las disparidades entre países y en un mismo país.

Enfermedades infecciosas

La OMS colabora con los países para potenciar y mantener el acceso a la prevención, el tratamiento y la atención del VIH, la tuberculosis, el paludismo y las enfermedades tropicales desatendidas y para reducir las enfermedades prevenibles mediante vacunación. El ODM 6 (combatir el VIH/sida, el paludismo y otras enfermedades) ha permitido lograr un progreso notable, pero queda mucho por hacer.

Prevención, vigilancia y respuesta

Durante las emergencias, la función operacional de la OMS consiste, entre otras actividades, en dirigir y coordinar la respuesta sanitaria en apoyo de los países, efectuar evaluaciones de riesgos, determinar prioridades y establecer estrategias, proporcionar orientaciones técnicas, suministros y recursos financieros esenciales, así como supervisar la situación sanitaria. La OMS también ayuda a los países a fortalecer sus capacidades básicas en la gestión de riesgos en emergencias, para la prevención, preparación, respuesta y recuperación ante emergencias debidas a riesgos que supongan una amenaza para la seguridad de la salud humana.

Servicios institucionales

Los servicios institucionales proporcionan las funciones, herramientas y recursos que hacen posible toda esa labor. Por ejemplo, los servicios institucionales engloban los órganos deliberantes que convocan a los Estados Miembros para la formulación de políticas, el equipo jurídico que asesora durante la elaboración de tratados internacionales, el personal de comunicación que ayuda a difundir la información sobre salud, los recursos humanos que atraen a algunos de los mejores expertos mundiales en salud pública o los servicios de edificios que proporcionan el espacio y las herramientas a unos 7000 funcionarios que trabajan en alguna de las más de 150 oficinas de la OMS.

Trabajar en pro de la salud