La cooperación de la OMS con los países

Aplicación de la reforma de la OMS en los países

Desde 2012, la OMS ha emprendido una amplia serie de reformas para que la Organización esté mejor capacitada para cumplir sus funciones y hacer frente a los desafíos sanitarios cada vez más complejos del siglo XXI.

La reforma de la OMS tiene tres componentes:

  • componente programático: para mejorar la salud de las personas;
  • componente de gobernanza: para aumentar la coherencia en el ámbito de la salud mundial;
  • componente de gestión: para intentar alcanzar la excelencia institucional.

El desafío fundamental que afronta la Organización –en el contexto de la reforma- es cómo hacer pertinente su labor en países que se encuentran en etapas diferentes de desarrollo, independientemente de que la OMS tenga o no una presencia física en ellos.

En los tres niveles de la Organización, a saber, la sede, las regiones y los países, se está modificando el modo de operar a fin de mejorar la calidad del apoyo que se presta a los Estados Miembros.

La OMS está ajustando su forma de cooperar para adaptarse a:

  • la evolución de los problemas sanitarios y de desarrollo;
  • los cambios de las instituciones y las capacidades nacionales;
  • las variaciones en el ámbito mundial en materia de salud y cooperación al desarrollo;
  • las expectativas cambiantes de los Estados Miembros de la OMS y otros asociados.

Acciones de reforma clave a nivel de país

La Organización está adoptando medidas fundamentales para transformar su manera de trabajar en los países.

Redefinición de la manera en que la OMS opera en los países

La OMS está reorientando su acción para hacer mayor hincapié en el asesoramiento en materia de elaboración de políticas y el desarrollo de capacidades. También intenta ampliar el espectro de personas, grupos y órganos con los que coopera. Esto comprende una variedad de ministerios, actores no estatales y alianzas. La OMS está asumiendo cada vez más una función de liderazgo en el plano nacional en cuanto a la cooperación para el desarrollo sanitario, tanto en lo que respecta a la coordinación de la cooperación Sur-Sur y cooperación triangular como a la coordinación efectiva con el resto de organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.

Armonización de la planificación y la asignación de recursos con las prioridades nacionales

Los esfuerzos en curso por adaptarse y responder a las necesidades y circunstancias cambiantes de los países han llevado a redefinir el proceso de planificación, que ahora es ascendente. La finalidad es determinar mejor las necesidades de los países mediante la definición de las prioridades de cooperación en los países. La OMS utiliza la estrategia de cooperación en el país como instrumento estratégico para alinear los recursos financieros y humanos de los países con el Duodécimo Programa General de Trabajo. También hay en curso mejoras en materia de movilización de recursos y flexibilidad financiera a fin de que las oficinas en los países puedan atender mejor a las necesidades sanitarias del país.

Fortalecimiento de los recursos humanos en los países

Como organización basada en el conocimiento, la OMS depende de una fuerza de trabajo altamente cualificada, flexible y motivada. La Organización está trabajando para mejorar las competencias técnicas y de gestión de los equipos en los países y de los jefes de las oficinas de la OMS en países, territorios y zonas de tres maneras:

  • atrayendo personas con talento: principalmente gracias a un nuevo proceso de selección de jefes de las oficinas de la OMS y el nombramiento de jefes adjuntos en determinados países.
  • conservando a las personas con talento: mediante el desarrollo profesional, la redefinición de las capacidades esenciales del país para que se ajusten a sus necesidades y perfiles y el fomento de la movilidad del personal entre las regiones.
  • fomentando un entorno de trabajo propicio: mediante la aplicación de normas de conducta, la rendición de cuentas y la capacitación en materia de control interno.