Preparación y respuesta ante emergencias

Chikungunya – Congo

Brotes epidémicos
1 de mayo de 2019

El 9 de febrero de 2019 el gobierno del Congo declaró oficialmente un brote de fiebre chikungunya.

El brote se detectó tras el aumento del número de pacientes que se presentaron en varios centros sanitarios con fiebre de inicio súbito, artralgias y mialgias y la posterior confirmación mediante pruebas de laboratorio en 12 muestras analizadas en el Instituto Nacional de Investigaciones Biomédicas (INIB) de Kinshasa. El primer caso sospechoso fue el de una mujer de 49 años que se presentó con síntomas el 7 de enero de 2019 en un centro sanitario de la ciudad de Diosso, 25 kilómetros al norte de Punta Negra. Muestras tomadas durante una investigación conjunta del Ministerio de Salud y la OMS dieron positivo para el virus chikungunya en pruebas de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) realizadas en el INIB de Kinsasha.

Entre el 1 de enero y el 14 de abril de 2019 se registraron en el país 6149 casos sospechosos de chikungunya, de los cuales aproximadamente el 54% eran mujeres. Se han obtenido 173 muestras de sangre, 61 (35,3%) de las cuales han dado positivo en PCR realizadas en el INRB. Sin embargo, es probable que se haya subestimado la magnitud de este brote, dada la limitada capacidad de detección del sistema de vigilancia del país. La existencia de múltiples criaderos de mosquitos en las zonas afectadas y la insuficiencia de los mecanismos de control de vectores también son factores que contribuyen en gran medida al brote.

El Ministerio de Salud ha informado de que el brote se ha extendido a ocho de los doce departamentos sanitarios del país (Kouilou, Bouenza, Punta Negra, Plateaux, Pool, Niari, Lékoumou y Brazzaville). Desde la notificación del primer caso, el 7 de enero de 2019, el 47% de los casos se han registrado en el Departamento de Kouilou. No se ha informado de ninguna muerte. Se trata del segundo brote registrado en el Congo desde 2011 y no se ha observado previamente ningún patrón estacional.

Respuesta de salud pública

  • El Ministerio de Salud está coordinando la elaboración y adopción de planes de respuesta y comunicación a nivel de los departamentos sanitarios.
  • La OMS está prestando apoyo al Ministerio de Salud para adaptar los protocolos existentes para el tratamiento de los casos de chikungunya.
  • Se está reforzando la vigilancia epidemiológica mediante el Sistema de Alerta y Respuesta Tempranas.
  • El Ministerio de Salud, en colaboración con la OMS, está realizando un estudio entomológico para conocer mejor las características de los vectores.
  • En muchos distritos sanitarios afectados se han iniciado actividades de lucha contra los vectores, como el rociado de interiores con insecticidas de acción residual y la eliminación de los criaderos de mosquitos.
  • Se están difundiendo periódicamente mensajes de promoción de la salud en los canales de radio y televisión locales.

Evaluación del riesgo por la OMS

Según la información disponible, no se puede descartar el riesgo de transmisión y propagación de la fiebre chikungunya a zonas todavía no afectadas. El riesgo global se considera moderado tanto a nivel nacional como regional.

Es probable que la propagación geográfica del vector y de los casos humanos se deba al elevado número de casos notificados en varios departamentos sanitarios, a la presencia de vectores (mosquitos Aedes) en muchas partes del país, a la ubicuidad de los criaderos en zonas habitadas y sus alrededores y a la escasa coordinación de las actividades de respuesta, en particular el control de los vectores, complicada por la actual estación de lluvias. El fortalecimiento de la vigilancia de las enfermedades ayudará a fundamentar la aplicación de medidas de salud pública adecuadas para controlar el brote.

La Oficina Regional de la OMS está movilizando recursos financieros y técnicos para prestar apoyo al Ministerio de Salud y a la oficina de la OMS en el Congo en el control del brote en curso y está preparada para ayudar a los países vecinos si el brote se extiende más allá del Congo. El riesgo global a nivel mundial es bajo.

Recomendaciones de la OMS

La reducción del número de criaderos naturales y artificiales de mosquitos tiene un impacto significativo en la prevención y el control de los brotes de fiebre chikungunya. Esto requiere que las comunidades afectadas se movilicen para aplicar medidas de control que incluyan la cobertura de los contenedores de recogida de agua, la eliminación adecuada de los desechos y la mejora del saneamiento ambiental. Durante los brotes se pueden utilizar insecticidas para matar mosquitos adultos y larvas inmaduras.

Durante los brotes se aconseja el uso de ropas que minimicen la exposición de la piel durante el día, que es cuando pican los vectores. A la piel expuesta o a la ropa se pueden aplicar repelentes en estricta conformidad con las instrucciones de la etiqueta del producto. Los repelentes deben contener DEET (N, N-dietil-3-metilbenzamida), IR3535 (etiléster de ácido 3-[N-acetil-N-butilo]-aminopropílico) o icaridina (ácido 1-piperidincarboxílico, 2-(2-hidroxietil)-1-metilpropiléster).

Quienes viajen al Congo deben tomar precauciones básicas, como el uso de repelentes de mosquitos y ropa de manga larga. Además, el uso de mosquiteros de cama o de puertas y ventanas, aire acondicionado, espirales antimosquitos u otros vaporizadores de insecticidas también puede reducir las picaduras en interiores.

Para más información, véase: