Preparación y respuesta ante emergencias

Infección por el virus de Zika — San Vicente y las Granadinas

Brote epidémico
1 de marzo de 2016

El 25 de febrero de 2016, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de San Vicente y las Granadinas notificó a la OPS/OMS el primer caso de infección por el virus de Zika registrado en el país.

Se trata de una mujer de 34 años que el 16 de febrero acudió a un centro de salud de la Isla Unión tras experimentar fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, tos y debilidad de las extremidades inferiores. Pasó la noche en observación en el hospital. La paciente no tiene antecedentes de viaje en los 30 días anteriores a su ingreso hospitalario. No constaban conglomerados de enfermedad febril en la isla.

El 17 de febrero se tomó una muestra de sangre venosa de la paciente, la cual fue enviada al Organismo de Salud Pública del Caribe (CARPHA) para la realización de pruebas. El 23 de febrero se confirmó la infección por el virus de Zika mediante la prueba de reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscriptasa (RCP-RT).

Respuesta de salud pública

Las autoridades de San Vicente y las Granadinas están adoptando las siguientes medidas:

  • aumento de la vigilancia ambiental y de laboratorio;
  • puesta en marcha de programas de educación pública;
  • realización de campañas nacionales de limpieza;
  • comunicación con los profesionales de la salud;
  • movilización de recursos nacionales y regionales.

Evaluación del riesgo por la OMS

La detección de casos autóctonos de infección indica que el virus de Zika se está extendiendo a zonas geográficas que antes no estaban afectadas (San Vicente y las Granadinas). La notificación de transmisión autóctona en un nuevo país no cambia la evaluación global del riesgo. El riesgo de propagación mundial del virus de Zika a zonas donde hay vectores competentes —los mosquitos del género Aedes— es significativo, dada la amplia distribución geográfica de estos mosquitos en varias regiones del mundo. La OMS sigue observando la situación epidemiológica y realizando evaluaciones del riesgo basadas en la información más reciente.

Pese a la sospecha de una posible asociación entre el virus de Zika, la microcefalia y otros trastornos neurológicos, todavía no se ha confirmado una relación causal entre ellos. Mientras no haya un conocimiento más profundo, se aconseja a los Estados Miembros que tipifiquen y mejoren la vigilancia de la microcefalia y otros trastornos neurológicos, sobre todo en zonas en las que se sabe que hay transmisión del virus o riesgo de que la haya.

Consejos de la OMS

La proximidad de las viviendas a los lugares de cría de los mosquitos vectores es un importante factor de riesgo de infección por el virus de Zika. La prevención y el control se basan en la reducción de las fuentes de mosquitos (eliminación y modificación de los criaderos) y la reducción del contacto entre estos insectos y las personas. Esto se puede lograr reduciendo el número de hábitats naturales y artificiales llenos de agua en los que proliferan las larvas, reduciendo la población de mosquitos adultos alrededor de las comunidades en riesgo, y utilizando barreras tales como mosquiteros, cierre de puertas y ventanas, ropas largas y aplicación de repelentes. Como los mosquitos del género Aedes (principal vector) pican de día, se recomienda que quienes duerman de día, especialmente los niños pequeños, los ancianos y los enfermos, se protejan con mosquiteros de cama, tratados o no con insecticidas. Las espirales antimosquitos y otros vaporizadores de insecticidas también pueden reducir la probabilidad de picadura.

Durante los brotes se pueden rociar los espacios con insecticida para matar a los mosquitos mientras vuelan, siguiendo para ello las orientaciones técnicas de la OMS. Cuando haya indicaciones técnicas para ello, también se pueden utilizar insecticidas adecuados (recomendados por el Plan OMS de evaluación de plaguicidas) como larvicidas para tratar contenedores de agua relativamente grandes.

Quienes viajen a países con transmisión del virus de Zika, sobre todo las embarazadas, deben adoptar precauciones básicas para protegerse de las picaduras de mosquitos: aplicación de repelentes, uso de ropa de color claro, pantalones largos y camisas de manga larga, y alojamiento en viviendas provistas de mosquiteros.

Teniendo en cuenta la información disponible, la OMS no recomienda la aplicación de restricciones a los viajes ni al comercio con San Vicente y las Granadinas.