Preparación y respuesta ante emergencias

Fiebre chikungunya — Argentina

Brote epidémico
14 de marzo de 2016

El 7 de marzo de 2016 el Centro Nacional de Enlace para el RSI de la Argentina notificó a la OPS/OMS el primer brote de fiebre chikungunya en el país.

Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2015 se investigaron a través del sistema de vigilancia de síndromes febriles agudos no especificados 1281 casos sospechosos de infección por el virus chikungunya. Veintiuno de ellos se confirmaron mediante pruebas de laboratorio, y otros 22 se clasificaron como probables.

Desde el 1 de enero de 2016 hasta la semana epidemiológica 8 (21 a 27 de febrero) se investigaron en todo el país otros 1030 casos sospechosos, de los cuales 55 dieron positivo: 30 se clasificaron como autóctonos y 25 como importados. Asimismo se notificaron 4 casos probables. La mayoría (29) de los casos autóctonos confirmados mediante pruebas de laboratorio se registraron en la provincia de Salta, y más concretamente en las ciudades de Tartagal (27) y Apolinario Saravia (2). El caso autóctono restante se registró en la ciudad de San Pedro (Provincia de Jujuy).

Todos los casos confirmados dieron positivo para el virus chikungunya mediante RCP-RT (reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscriptasa).

Respuesta de salud pública

Las autoridades sanitarias de la Argentina están tomando las medidas siguientes:

  • mejora de la vigilancia epidemiológica, en particular de la vigilancia sindrómica y la vigilancia de los casos graves, y difusión de algoritmos diagnósticos y de notificación del dengue, la fiebre chikungunya y el zika;
  • actividades de control de los vectores en las zonas afectadas;
  • comunicación con los profesionales sanitarios y la población.

Evaluación del riesgo por la OMS

Esta es la primera vez que se notifica la transmisión autóctona del virus chikungunya en la Argentina. La zona afectada está cerca de la frontera con Bolivia, donde se sabe que el virus ha circulado durante varios años. En la Argentina es posible la extensión geográfica a otras zonas en las que está presente el mosquito vector (Aedes). Asimismo, es posible la extensión a otros países de la Región de las Américas en los que también estén presentes vectores competentes. La OMS sigue observando la situación epidemiológica y realizando evaluaciones del riesgo basadas en la información más reciente.

Consejos de la OMS

La proximidad de las viviendas a los lugares de cría de los mosquitos vectores es un importante factor de riesgo de infección por el virus de Zika. La prevención y el control se basan en la reducción de las fuentes de mosquitos (eliminación y modificación de los criaderos) y la reducción del contacto entre estos insectos y las personas. Esto se puede lograr reduciendo el número de hábitats naturales y artificiales llenos de agua en los que proliferan las larvas, reduciendo la población de mosquitos adultos alrededor de las comunidades en riesgo, y utilizando barreras tales como mosquiteros, cierre de puertas y ventanas, ropas largas y repelentes. Como los mosquitos del género Aedes (principal vector) pican de día, se recomienda que quienes duerman de día, especialmente los niños pequeños, los ancianos y los enfermos, se protejan con mosquiteros de cama, tratados o no con insecticidas.

Durante los brotes se pueden fumigar insecticidas para matar a los mosquitos adultos, siguiendo para ello las orientaciones técnicas de la OMS. Cuando haya indicaciones técnicas para ello, también se pueden utilizar insecticidas adecuados (recomendados por el Plan OMS de evaluación de plaguicidas) como larvicidas para tratar contenedores de agua relativamente grandes.

Quienes viajen a zonas de alto riesgo, sobre todo las embarazadas, deben adoptar precauciones básicas para protegerse de las picaduras de mosquitos: aplicación de repelentes, uso de ropa de color claro, pantalones largos y camisas de manga larga, y alojamiento en viviendas provistas de mosquiteros.

Teniendo en cuenta la información disponible, la OMS no recomienda la aplicación de restricciones al comercio con la Argentina ni a los viajes a ese país.