Preparación y respuesta ante emergencias

Infección por el virus de Zika — Chile

Brote epidémico
15 de abril de 2016

El 26 de marzo de 2016, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de Chile notificó a la OPS/OMS un caso confirmado de transmisión sexual del virus de Zika; se trata del primer caso adquirido en el territorio continental de Chile, donde no hay mosquitos vectores (Aedes).

El caso A presentó síntomas compatibles con la enfermedad por el virus de Zika (exantema, adenopatías retroauriculares, conjuntivitis y artritis) el 4 de febrero. Su pareja (caso B) presentó síntomas compatibles con la enfermedad por el virus de Zika después de haber viajado a un país en el que se sabe que hay transmisión local del virus.

La infección se confirmó en ambos casos: IgM e IgG anti-Zika positivas en el caso A, e IgM e IgG anti-Zika positivas e IgM anti-dengue negativa en el caso B.

Respuesta de salud pública

Las autoridades sanitarias de Chile han tomado las siguientes medidas:

  • Comunicación social sobre el riesgo y las prácticas sexuales seguras.
  • Consejos a quienes viajen a zonas donde el virus de Zika está circulando para que busquen asistencia médica en caso de que a su vuelta presenten síntomas compatibles con la infección.

Evaluación del riesgo por la OMS

Ya se han descrito casos de infección adquiridos por contacto sexual. Estos casos de transmisión sexual no cambian la evaluación global del riesgo, dado que el principal modo de transmisión del virus a las personas sigue siendo a través de los mosquitos. El riesgo de propagación mundial del virus a zonas donde están presentes los vectores competentes, los mosquitos del género Aedes, es significativo, teniendo en cuenta la amplia distribución geográfica de estos mosquitos en diversas regiones del mundo. La OMS sigue observando la situación epidemiológica y realizando evaluaciones del riesgo basadas en la información más reciente.

Consejos de la OMS

La proximidad de las viviendas a los lugares de cría de los mosquitos vectores es un importante factor de riesgo de infección por el virus de Zika. La prevención y el control se basan en la reducción de las fuentes de mosquitos (eliminación y modificación de los criaderos) y la reducción del contacto entre estos insectos y las personas. Esto se puede lograr reduciendo el número de hábitats naturales y artificiales llenos de agua en los que proliferan las larvas, reduciendo la población de mosquitos adultos alrededor de las comunidades en riesgo, y utilizando barreras tales como mosquiteros, cierre de puertas y ventanas, ropas largas y repelentes. Como los mosquitos del género Aedes (principal vector) pican de día, se recomienda que quienes duerman de día, especialmente los niños pequeños, los ancianos y los enfermos, se protejan con mosquiteros de cama, tratados o no con insecticidas. Las espirales antimosquitos y otros vaporizadores de insecticidas también pueden reducir la probabilidad de picadura.

Durante los brotes se pueden fumigar insecticidas para matar a los mosquitos adultos, siguiendo para ello las orientaciones técnicas de la OMS. Cuando haya indicaciones técnicas para ello, también se pueden utilizar insecticidas adecuados (recomendados por el Plan OMS de evaluación de plaguicidas) como larvicidas para tratar contenedores de agua relativamente grandes.

Quienes viajen a zonas de alto riesgo, sobre todo las embarazadas, deben adoptar precauciones básicas para protegerse de las picaduras de mosquitos: aplicación de repelentes, uso de ropa de color claro, pantalones largos y camisas de manga larga, y alojamiento en viviendas provistas de mosquiteros.

Aunque el riesgo de transmisión sexual del virus de Zika se considera muy limitado, los principios de precaución llevan a la OMS a hacer las recomendaciones siguientes:

  • Todos los pacientes (hombres y mujeres) con infección por el virus de Zika y sus parejas sexuales (sobre todo las embarazadas) deben recibir información sobre los posibles riesgos de transmisión sexual del virus, las medidas anticonceptivas y las prácticas sexuales seguras, y siempre que posible, se les deberían proporcionar preservativos. Las mujeres que tengan relaciones sexuales sin protección y no deseen el embarazo por temor a la infección por este virus también deberían tener fácil acceso a servicios anticonceptivos de urgencia y asesoramiento.
  • Las parejas sexuales de embarazadas que residan o vuelvan de zonas donde haya transmisión local conocida del virus deberían tener prácticas sexuales seguras o abstenerse de las relaciones sexuales mientras dure el embarazo.
  • Como la mayoría de las infecciones por el virus de Zika son asintomáticas:
    • Los hombres y mujeres que vivan en zonas con transmisión local conocida del virus deberían considerar la posibilidad de adoptar prácticas sexuales seguras o abstenerse de las relaciones sexuales.
    • Lo mismo se aplica a los hombres y mujeres que vuelvan de esas zonas.

Independientemente de las consideraciones relacionadas con el virus de Zika, la OMS recomienda siempre las prácticas sexuales seguras, y en particular el uso sistemático y correcto de preservativos para prevenir las infecciones de transmisión sexual, en particular por el VIH, y los embarazos no deseados.

La OMS no recomienda análisis sistemáticos del semen para detectar el virus de Zika.

Teniendo en cierta la información disponible, la OMS no recomienda restricciones al comercio con Chile ni a los viajes a ese país.