Preparación y respuesta ante emergencias

Coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) — Arabia Saudita

Brote epidémico
21 de marzo de 2016

Entre el 13 y el 14 de marzo de 2016, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de Arabia Saudita notificó a la OMS cuatro nuevos casos de infección por MERS-CoV. Uno de ellos está relacionado con el brote de MERS-CoV en curso en un hospital de la ciudad de Buraidah.

Datos de los casos

  • Hombre de 47 años de la ciudad de Taif, sin afecciones comórbidas, que presentó síntomas el 9 de marzo, fue ingresado el 10, y dio positivo para MERS-CoV el 11. Su situación es estable y está aislado en una habitación con presión negativa. Tiene antecedentes de contacto con un caso notificado con anterioridad (caso 1 del parte del 16 de marzo). Estuvo en observación y se identificó después de que presentara síntomas. No tiene antecedentes de exposición a otros factores de riesgo conocidos en los 14 días anteriores al inicio de los síntomas.
  • Hombre de 45 años de la ciudad de Alkharj, con afecciones comórbidas, que presentó síntomas el 11 de marzo, fue ingresado el 13 y dio positivo para MERS-CoV el 14. Su estado es crítico y está ingresado en cuidados intensivos. Tiene antecedentes de contactos frecuentes con camellos y de consumo de leche sin hervir de estos animales. No tiene antecedentes de exposición a otros factores de riesgo conocidos en los 14 días anteriores al inicio de los síntomas. Se ha notificado al Ministerio de Agricultura y se están investigando los camellos.
  • Hombre de 60 años de la ciudad de Hail, con afecciones comórbidas, que presentó fiebre, náuseas y disnea el 5 de marzo. El 10 ingresó en el hospital de Buraidah en el que hay un brote de MERS-CoV. El 12 dio positivo para este virus. Su estado es crítico y está ingresado en cuidados intensivos. Se están investigando sus antecedentes de exposición a factores de riesgo conocidos en los 14 días anteriores al inicio de los síntomas.
  • Hombre de 33 años de la ciudad de Buraidah, sin afecciones comórbidas, que presentó síntomas el 2 de marzo. El 10 ingresó en el hospital de Buraidah en el que hay un brote de MERS-CoV, y el 12 y dio positivo para este virus. Su estado es crítico y está ingresado en cuidados intensivos. Visitó frecuentemente a un familiar ingresado en el mismo hospital desde el 23 de febrero por motivos ajenos al MERS. Se están investigando los vínculos epidemiológicos con los casos de MERS ingresados en el hospital. El paciente no tiene antecedentes de exposición a otros factores de riesgo conocidos en los 14 días anteriores al inicio de los síntomas.

Se están rastreando los contactos domésticos y sanitarios de estos casos.

El Centro Nacional de Enlace para el RSI de Arabia Saudita también ha notificado a la OMS la muerte de dos casos de infección por MERS-CoV descritos en parte anteriores (caso 4 del parte del 16 de marzo y caso 8 del parte del 14 de marzo.

A nivel mundial, desde septiembre de 2012 se han notificado a la OMS 1694 casos de infección por MERS-CoV confirmada mediante pruebas de laboratorio, de los cuales al menos 605 han sido mortales.

Evaluación del riesgo por la OMS

El MERS-CoV provoca infecciones graves en humanos con una elevada mortalidad, y se ha demostrado su capacidad de transmisión de persona a persona. Hasta la fecha, la transmisión observada de persona a persona se ha producido principalmente en centros sanitarios.

La notificación de nuevos casos no modifica la evaluación general del riesgo. La OMS prevé que se registren nuevos casos de infección por MERS-CoV en Oriente Medio, y que se seguirán exportando casos a otros países por conducto de personas infectadas tras su exposición a animales o productos de origen animal (por ejemplo, tras un contacto con dromedarios) o por una fuente humana (por ejemplo, en centros sanitarios). La OMS sigue vigilando la situación epidemiológica y lleva a cabo evaluaciones del riesgo sobre la base de la última información disponible.

Consejos de la OMS

Dadas la situación actual y la información disponible, la OMS alienta a todos sus Estados Miembros a que mantengan la vigilancia de las infecciones respiratorias agudas graves y examinen cuidadosamente todos los casos inusuales.

Las medidas de prevención y control de las infecciones son esenciales para evitar la posible propagación del MERS-CoV en los centros sanitarios. No siempre es posible identificar precozmente a los pacientes infectados por MERS-CoV, dado que los síntomas son inespecíficos, como ocurre en otras infecciones respiratorias. Por consiguiente, los profesionales sanitarios deben aplicar las precauciones generales en todo momento y en todos los pacientes, independientemente de su diagnóstico. Además, hay que adoptar precauciones contra la transmisión por gotículas al atender a cualquier paciente con síntomas de infección respiratoria aguda; cuando se trate de un caso confirmado o probable de infección por MERS-CoV, hay que añadir precauciones contra el contacto y protección ocular. Las precauciones contra la transmisión por vía aérea están indicadas cuando se realicen procedimientos generadores de aerosoles.

Mientras no haya conocimientos más profundos acerca del MERS-CoV, debe considerarse que las personas con diabetes, insuficiencia renal, neumopatías crónicas e inmunodepresión corren gran riesgo de contraer enfermedad grave tras la infección por este virus. Por consiguiente, esas personas deben evitar el contacto estrecho con animales, especialmente camellos, cuando acudan a granjas, mercados o establos donde se sospeche que el virus pueda estar circulando. Hay que adoptar medidas higiénicas generales, como lavarse las manos antes y después de tocar animales y evitar el contacto con animales enfermos.

Deben observarse las medidas de higiene de los alimentos. Hay que evitar el consumo de leche de camella sin hervir, orina de camello, y carne que no esté suficientemente cocinada.

Dado que no hay pruebas de que se esté produciendo una transmisión sostenida de persona a persona en la comunidad, la Organización no recomienda la imposición de restricciones a los viajes ni al comercio en relación con este evento. Una buena práctica de salud pública consiste en incrementar los conocimientos sobre el MERS-CoV entre los viajeros con origen o destino en los países afectados.