Preparación y respuesta ante emergencias

Infección por el virus de Zika — Bonaire y Aruba (Países Bajos)

Brote epidémico
22 de febrero de 2016

Entre el 15 y el 16 de febrero de 2016, la OMS ha sido notificada de los primeros casos autóctonos de infección por el virus de Zika en las islas de Bonaire y Aruba, que forman parte del Reino de los Países Bajos y están situadas en el Caribe, justo al norte de la costa venezolana. Aruba es un país autónomo con autogobierno que forma parte del Reino de los Países Bajos, mientras que Bonaire es un municipio especial de los Países Bajos.

Bonaire

El 15 de febrero, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de los Países Bajos notificó un caso de infección por el virus de Zika en Bonaire. El caso fue confirmado el 12 de febrero mediante PCR-RT (reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscriptasa).

Aruba

El 16 de febrero, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de los Países Bajos notificó en tres residentes en la isla y un turista los primeros cuatro casos autóctonos de infección por el virus de Zika en la isla de Aruba. Todos fueron confirmados mediante PCR-RT el 15 de febrero.

En Aruba se han identificado otros siete casos que adquirieron la infección en Brasil, Colombia y Venezuela.

En la parte continental de los Países Bajos se han confirmado hasta la fecha 24 casos importados de infección por el virus de Zika, todos ellos diagnosticados mediante PCR-RT después de haber estado en Suriname o Aruba.

Respuesta de salud pública

Las autoridades de salud pública de Aruba y Bonaire han puesto en marcha medidas de control acordes con las directrices de la OMS. Debido a la inminencia de una epidemia, han intensificado los programas de control de los mosquitos.

Evaluación del riesgo por la OMS

La detección de casos autóctonos de infección indica que el virus de Zika se está extendiendo a zonas geográficas que antes no estaban afectadas (Bonaire y Aruba). La notificación de transmisión autóctona en un nuevo país no cambia la evaluación global del riesgo. El riesgo de propagación mundial del virus de Zika a zonas donde hay vectores competentes, los mosquitos del género Aedes, es significativo, dada la amplia distribución geográfica de estos mosquitos en varias regiones del mundo. La OMS sigue observando la situación epidemiológica y realizando evaluaciones del riesgo basadas en la información más reciente.

Pese a la sospecha de una posible asociación entre el virus de Zika, la microcefalia y otros trastornos neurológicos, todavía no se ha confirmado una relación causal entre ellos. Mientras no haya un conocimiento más profundo, se aconseja a los Estados Miembros que tipifiquen y mejoren la vigilancia de la microcefalia y otros trastornos neurológicos, sobre todo en zonas en las que se sabe que hay transmisión del virus o riesgo de que la haya.

Consejos de la OMS

La proximidad de las viviendas a los lugares de cría de los mosquitos vectores es un importante factor de riesgo de infección por el virus de Zika. La prevención y el control se basan en la reducción de las fuentes de mosquitos (eliminación y modificación de los criaderos) y la reducción del contacto entre estos insectos y las personas. Esto se puede lograr reduciendo el número de hábitats naturales y artificiales llenos de agua en los que proliferan las larvas, reduciendo la población de mosquitos adultos alrededor de las comunidades en riesgo, y utilizando barreras tales como mosquiteros, cierre de puertas y ventanas, ropas largas y repelentes. Como los mosquitos del género Aedes (principal vector) pican de día, se recomienda que quienes duerman de día, especialmente los niños pequeños, los ancianos y los enfermos, se protejan con mosquiteros de cama, tratados o no con insecticidas.

Durante los brotes se pueden fumigar insecticidas para matar a los mosquitos adultos, siguiendo para ello las orientaciones técnicas de la OMS. Cuando haya indicaciones técnicas para ello, también se pueden utilizar insecticidas adecuados (recomendados por el Plan OMS de evaluación de plaguicidas) como larvicidas para tratar contenedores de agua relativamente grandes.

Quienes viajen a zonas de alto riesgo, sobre todo las embarazadas, deben adoptar precauciones básicas para protegerse de las picaduras de mosquitos: aplicación de repelentes, uso de ropa de color claro, pantalones largos y camisas de manga larga, y alojamiento en viviendas provistas de mosquiteros.

Teniendo en cuenta la información disponible, la OMS no recomienda la aplicación de restricciones al comercio con Brasil ni a los viajes a ese país.