Preparación y respuesta ante emergencias

Coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) — Reino de Arabia Saudita

Brotes epidémicos
24 de julio de 2019

Entre el 1 y el 30 de junio de 2019, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de Arabia Saudita notificó siete nuevos casos de infección por MERS-CoV. Estos casos procedían de las regiones de Al-Qassim (3 casos), Riad (2 casos) y Medina (1 defunción) y de la Región Oriental (1 caso). Uno de los nuevos casos notificados es un profesional sanitario que estuvo en contacto con un caso incluido en el parte publicado el 16 de julio de 2019 (caso nº 14). Se notificaron dos defunciones, una de ellas de un caso (caso nº 5) correspondiente al mes que es objeto del presente parte y otra de un caso (caso nº 13) previamente descrito en el parte de 16 de julio de 2019.

En el enlace que figura a continuación se ofrece información detallada sobre los siete casos notificados:

Desde 2012 hasta el 30 de junio de 2019, el número total de casos de infección por MERS-CoV confirmados mediante pruebas de laboratorio que han sido notificados a la OMS a nivel mundial es de 2449, de los que 845 han sido mortales. Esta cifra global refleja el número total de casos confirmados mediante pruebas de laboratorio que han sido notificados a la OMS en virtud del RSI. El número total de muertes incluye las muertes de las que la OMS tiene conocimiento hasta la fecha gracias al seguimiento realizado en los Estados Miembros afectados.

Evaluación del riesgo por la OMS

El MERS-CoV causa infecciones graves que ocasionan unan gran mortalidad. Las personas se infectan por MERS-CoV por contacto directo o indirecto sin protección con dromedarios infectados, y está demostrado que el virus puede transmitirse de persona a persona. Hasta ahora, la transmisión observada de persona a persona ha sido discontinua y ha tenido lugar sobre todo en entornos sanitarios.

La notificación de nuevos casos no cambia la evaluación global del riesgo. La OMS prevé que se notifiquen nuevos casos de infección por MERS-CoV en Oriente Medio y que se sigan exportando casos a otros países a través de personas que adquieran la infección tras la exposición a dromedarios, a productos animales (por ejemplo, mediante el consumo de leche cruda de camella) o a otros pacientes infectados (por ejemplo, en entornos sanitarios o domésticos).

La OMS sigue observando la situación epidemiológica y realiza periódicamente evaluaciones del riesgo basadas en la información más reciente proporcionada por los Estados Miembros y las publicaciones científicas.

Consejos de la OMS

Dadas la situación actual y la información disponible, la OMS alienta a todos sus Estados Miembros a que mantengan la vigilancia de las infecciones respiratorias agudas y estudien con detenimiento todos los casos inusuales.

Las medidas de prevención y control de las infecciones son esenciales para evitar la posible propagación del MERS-CoV en los centros sanitarios No siempre es posible identificar precozmente a los pacientes infectados por MERS-CoV, dado que los primeros síntomas son inespecíficos, como ocurre con otras infecciones respiratorias. Por consiguiente, los profesionales sanitarios deben aplicar las precauciones generales en todo momento y en todos los pacientes, independientemente de su diagnóstico. Además, hay que adoptar precauciones contra la transmisión por gotículas al atender a cualquier paciente con síntomas de infección respiratoria aguda; cuando se trate de un caso confirmado o probable de infección por MERS-CoV, hay que añadir precauciones contra el contacto y protección ocular. Las precauciones contra la transmisión por vía aérea están indicadas cuando se realicen procedimientos generadores de aerosoles.

La detección temprana, la atención clínica y el aislamiento de los casos, junto con medidas adecuadas de prevención y control de las infecciones, pueden prevenir la transmisión del MERS-CoV de persona a persona, especialmente en entornos sanitarios.

Las personas inmunocomprometidas o con afecciones crónicas subyacentes como diabetes mellitus, insuficiencia renal o neumopatía crónica corren un mayor riesgo de padecer enfermedades más graves. Por lo tanto, las personas con estas afecciones subyacentes deben evitar el contacto cercano y sin protección con animales, sobre todo camellos, cuando visiten granjas, mercados o establos donde se sepa que circula el virus. Hay que adoptar medidas higiénicas generales, como lavarse las manos antes y después de tocar animales y evitar el contacto con animales enfermos.

Deben observarse las medidas de higiene de los alimentos. Hay que evitar el consumo de leche cruda de camella, orina de camello o carne que no esté suficientemente cocinada.

La OMS no recomienda la realización de exámenes especiales en los puntos de entrada ni la aplicación de restricciones a los viajes ni al comercio en relación con este evento.