Preparación y respuesta ante emergencias

Coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) – Emiratos Árabes Unidos

Brote epidémico
26 de enero de 2016

Entre el 11 y el 14 de enero de 2016, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de los Emiratos Árabes Unidos notificó a la OMS dos nuevos casos de infección por MERS-CoV, uno de ellos mortal.

Datos comunicados a la OMS

  • Hombre de 73 años de Abu Dhabi que presentó los primeros síntomas el 27 de diciembre y acudió a un centro de salud en Abu Dhabi. Recibió tratamiento sintomático y fue enviado a casa ese mismo día. El 31 de diciembre viajó a Omán con algunos familiares y volvió a Abu Dhabi el 1 de enero. Ese mismo día presentó síntomas y fue hospitalizado. El paciente, que no presentaba afecciones comórbidas, dio positivo en las pruebas de detección del MERS-CoV el 10 de enero. Falleció el 25 de enero. Tenía antecedentes de contacto frecuente con camellos. Había consumido leche de camella cruda en una ocasión en los 14 días anteriores a la aparición de los síntomas. No tenía antecedentes de exposición a otros factores de riesgo ni en Abu Dhabi ni en Omán en los 14 días anteriores a la aparición de los síntomas.
  • Mujer de 85 años de Abu Dhabi que fue identificada mediante el rastreo de contactos. Estuvo en contacto con un caso de infección por MERS-CoV confirmada mediante pruebas de laboratorio (véase supra). No tiene antecedentes de exposición a otros factores de riesgo en los 14 días anteriores a su idenficación. Presenta afecciones comórbidas, y dio positivo en las pruebas de detección del MERS-CoV el 13 de enero. Sigue asintomática y permanece aislada en una habitación con presión negativa.

Se están rastreando los contactos domésticos y sanitarios de estos casos.

A nivel mundial, desde septiembre de 2012 se han notificado a la OMS 1632 casos de infección por MERS-CoV confirmada mediante pruebas de laboratorio, de los cuales al menos 587 han sido mortales.

Consejos de la OMS

Dadas la situación actual y la información disponible, la OMS alienta a todos sus Estados Miembros a que mantengan la vigilancia de las infecciones respiratorias agudas graves y examinen cuidadosamente todos los casos inusuales.

Las medidas de prevención y control de las infecciones son esenciales para evitar la posible propagación del MERS-CoV en los centros sanitarios. No siempre es posible identificar precozmente a los pacientes infectados por MERS-CoV, dado que los síntomas son inespecíficos, como ocurre en otras infecciones respiratorias. Por consiguiente, los profesionales sanitarios deben aplicar las precauciones generales en todo momento y en todos los pacientes, independientemente de su diagnóstico. Además, hay que adoptar precauciones contra la transmisión por gotículas al atender a cualquier paciente con síntomas de infección respiratoria aguda; cuando se trate de un caso confirmado o probable de infección por MERS-CoV, hay que añadir precauciones contra el contacto y protección ocular. Las precauciones contra la transmisión por vía aérea están indicadas cuando se realicen procedimientos generadores de aerosoles.

Mientras no haya conocimientos más profundos acerca del MERS-CoV, debe considerarse que las personas con diabetes, insuficiencia renal, neumopatías crónicas e inmunodepresión corren gran riesgo de contraer enfermedad grave tras la infección por este virus. Por consiguiente, esas personas deben evitar el contacto estrecho con animales, especialmente camellos, cuando acudan a granjas, mercados o establos donde se sospeche que el virus pueda estar circulando. Hay que adoptar medidas higiénicas generales, como lavarse las manos antes y después de tocar animales y evitar el contacto con animales enfermos.

Deben observarse las medidas de higiene de los alimentos. Hay que evitar el consumo de leche de camella sin hervir, orina de camello, y carne que no esté suficientemente cocinada.

La OMS se mantiene vigilante y sigue la situación. Dado que no hay pruebas de que se esté produciendo una transmisión sostenida de persona a persona en la comunidad, la Organización no recomienda la imposición de restricciones a los viajes ni al comercio en relación con este evento. Una buena práctica de salud pública consiste en incrementar los conocimientos sobre el MERS-CoV entre los viajeros con origen o destino en los países afectados.