Preparación y respuesta ante emergencias

Coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) ⎯ Arabia Saudita

Brote epidémico
4 de diciembre de 2015

Entre el 2 y el 27 de noviembre de 2015, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de Arabia Saudita notificó a la OMS tres nuevos casos de infección por MERS-CoV, dos de ellos mortales.

Datos comunicados a la OMS

  • Hombre de 47 años, extranjero, con afecciones comórbidas, residente en la ciudad de Alkharj, que presentó síntomas el 4 de noviembre y el 11 fue hospitalizado en Riad. El 12 dio positivo para MERS-CoV. Está ingresado en la UCI en estado crítico y tiene antecedentes de contacto con un caso de infección por MERS-CoV (caso 1 del parte del 29 de octubre).
  • Hombre de 70 años de Riad, con afecciones comórbidas, que presentó síntomas el 28 de octubre y fue hospitalizado el 30. El 1 de noviembre dio positivo para MERS-CoV y el 11 falleció. El paciente era propietario de dromedarios, animales con los que tenía contactos frecuentes y consumía su leche sin hervir. No tenía antecedentes de exposición a otros factores de riesgo conocidos en los 14 días anteriores a la aparición de los síntomas.
  • Mujer de 50 años de la ciudad de Afif, con afecciones comórbidas, que presentó síntomas el 30 de octubre y fue hospitalizada el 31. El 1 de noviembre dio positivo para MERS-CoV y el 4 falleció. No tenía antecedentes de exposición a factores de riesgo conocidos en los 14 días anteriores a la aparición de los síntomas.

El Centro Nacional de Enlace para el RSI de Arabia Saudita también ha notificado el fallecimiento de tres casos descritos en partes anteriores, del 13 de noviembre (casos 4 y 5) y del 27 de septiembre (caso 7).

A nivel mundial, desde septiembre de 2012, la OMS ha sido notificada de 1621 casos de infección por MERS-CoV confirmada mediante pruebas de laboratorio, de los cuales al menos 584 han sido mortales.

Consejos de la OMS

Dadas la situación actual y la información disponible, la OMS alienta a todos sus Estados Miembros a que mantengan la vigilancia de las infecciones respiratorias agudas graves y examinen cuidadosamente todos los casos inusuales.

Las medidas de prevención y control de las infecciones son esenciales para evitar la posible propagación del MERS-CoV en los centros sanitarios. No siempre es posible identificar precozmente a los pacientes infectados por MERS-CoV, dado que los síntomas son inespecíficos, como ocurre en otras infecciones respiratorias. Por consiguiente, los profesionales sanitarios deben aplicar las precauciones generales en todo momento y en todos los pacientes, independientemente de su diagnóstico. Además, hay que adoptar precauciones contra la transmisión por gotículas al atender a cualquier paciente con síntomas de infección respiratoria aguda; cuando se trate de un caso confirmado o probable de infección por MERS-CoV, hay que añadir precauciones contra el contacto y protección ocular. Las precauciones contra la transmisión por vía aérea están indicadas cuando se realicen procedimientos generadores de aerosoles.

Mientras no haya conocimientos más profundos acerca del MERS-CoV, debe considerarse que las personas con diabetes, insuficiencia renal, neumopatías crónicas e inmunodepresión corren gran riesgo de contraer enfermedad grave tras la infección por este virus. Por consiguiente, esas personas deben evitar el contacto estrecho con animales, especialmente camellos, cuando acudan a granjas, mercados o establos donde se sospeche que el virus pueda estar circulando. Hay que adoptar medidas higiénicas generales, como lavarse las manos antes y después de tocar animales y evitar el contacto con animales enfermos.

Deben observarse las medidas de higiene de los alimentos. Hay que evitar el consumo de leche de camella sin hervir, orina de camello y carne que no esté suficientemente cocinada.

La OMS se mantiene vigilante y sigue la situación. Dado que no hay pruebas de que se esté produciendo una transmisión sostenida de persona a persona en la comunidad, la Organización no recomienda la imposición de restricciones a los viajes ni al comercio en relación con este evento. Una buena práctica de salud pública consiste en incrementar los conocimientos sobre el MERS-CoV entre los viajeros con origen o destino en los países afectados.

Las autoridades de salud pública de los países que estén preparando concentraciones multitudinarias deberían asegurarse de que todas las recomendaciones y orientaciones de la OMS con respecto al MERS-CoV se hayan tomado debidamente en consideración y hayan sido puestas a disposición de todos los funcionarios pertinentes. Dichas autoridades deben hacer lo necesario para que los sistemas de salud tengan capacidad para afrontar grandes incrementos de la demanda por parte de los visitantes que acudan a esas concentraciones multitudinarias.