Preparación y respuesta ante emergencias

Coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) – Omán

Brote epidémico
7 de enero de 2016

El 3 de enero de 2016, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de Omán notificó a la OMS un nuevo caso de infección por MERS-CoV.

Datos comunicados a la OMS

Hombre de 44 años de la gobernación de Batinah Norte que presentó los primeros síntomas el 25 de diciembre y fue hospitalizado el 1 de enero. No presenta afecciones comórbidas, y dio positivo en las pruebas de detección del MERS-CoV el 3 de enero. Está estable y permanece aislado en una habitación con presión negativa. El paciente tiene antecedentes de exposición a dromedarios en los 14 días anteriores a la aparición de los síntomas. No tiene antecedentes de exposición a otros factores de riesgo conocidos en los 14 días anteriores a la aparición de los síntomas. Se están rastreando los contactos domésticos del caso. También se está investigando a los dromedarios.

A nivel mundial, desde septiembre de 2012 se han notificado a la OMS 1626 casos de infección por MERS-CoV confirmada mediante pruebas de laboratorio, de los cuales al menos 586 han sido mortales.

Consejos de la OMS

Dadas la situación actual y la información disponible, la OMS alienta a todos sus Estados Miembros a que mantengan la vigilancia de las infecciones respiratorias agudas graves y examinen cuidadosamente todos los casos inusuales.

Las medidas de prevención y control de las infecciones son esenciales para evitar la posible propagación del MERS-CoV en los centros sanitarios. No siempre es posible identificar precozmente a los pacientes infectados por MERS-CoV, dado que los síntomas son inespecíficos, como ocurre en otras infecciones respiratorias. Por consiguiente, los profesionales sanitarios deben aplicar las precauciones generales en todo momento y en todos los pacientes, independientemente de su diagnóstico. Además, hay que adoptar precauciones contra la transmisión por gotículas al atender a cualquier paciente con síntomas de infección respiratoria aguda; cuando se trate de un caso confirmado o probable de infección por MERS-CoV, hay que añadir precauciones contra el contacto y protección ocular. Las precauciones contra la transmisión por vía aérea están indicadas cuando se realicen procedimientos generadores de aerosoles.

Mientras no haya conocimientos más profundos acerca del MERS-CoV, debe considerarse que las personas con diabetes, insuficiencia renal, neumopatías crónicas e inmunodepresión corren gran riesgo de contraer enfermedad grave tras la infección por este virus. Por consiguiente, esas personas deben evitar el contacto estrecho con animales, especialmente camellos, cuando acudan a granjas, mercados o establos donde se sospeche que el virus pueda estar circulando. Hay que adoptar medidas higiénicas generales, como lavarse las manos antes y después de tocar animales y evitar el contacto con animales enfermos.

Deben observarse las medidas de higiene de los alimentos. Hay que evitar el consumo de leche de camella sin hervir, orina de camello, y carne que no esté suficientemente cocinada.

La OMS se mantiene vigilante y sigue la situación. Dado que no hay pruebas de que se esté produciendo una transmisión sostenida de persona a persona en la comunidad, la Organización no recomienda la imposición de restricciones a los viajes ni al comercio en relación con este evento. Una buena práctica de salud pública consiste en incrementar los conocimientos sobre el MERS-CoV entre los viajeros con origen o destino en los países afectados.