Directora General

La Directora General de la OMS interviene en una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre el virus del Ebola

Dra. Margaret Chan
Directora General de la Organización Mundial de la Salud

Intervención en una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
Paz y seguridad en África (Ebola)
Nueva York (Estados Unidos)

18 de septiembre de 2014

Distinguidos miembros del Consejo de Seguridad, Secretario General, Dr. Nabarro:

Muchos de los gobiernos que ustedes representan están brindando ayuda en forma de establecimientos de tratamiento, laboratorios móviles, cientos de trabajadores médicos y dinero. Muchas gracias.

El mortífero y temible virus del Ebola nos ha sacado ventaja con un rápido brote que, en palabras del Dr. Nabarro, nos está dando una sorpresa tras otra. Tenemos que recuperar el terreno perdido de la forma más urgente y pragmática posible.

En los países más afectados, el aumento exponencial del número de casos amenaza con empujar a los gobiernos al borde del desmoronamiento del Estado.

La OMS ha gestionado con éxito muchos brotes de gran envergadura en los últimos años.

Sin embargo, este brote de enfermedad por el virus del Ebola (EVE) es diferente. Muy diferente.

Se trata posiblemente del mayor problema al que se hayan enfrentado las Naciones Unidas y sus organismos en tiempos de paz.

Nadie con experiencia en contención de brotes ha visto nunca una emergencia de este calibre, que conlleve este grado de sufrimiento y cuyas múltiples consecuencias tangan tal magnitud.

No se trata simplemente de un brote. Tampoco es solo una crisis de salud pública. Es una crisis social, humanitaria y económica, y una amenaza para la seguridad nacional que va mucho más allá de las zonas afectadas por el brote.

Esta semana, el Grupo del Banco Mundial advirtió de un «golpe potencialmente catastrófico» para las economías de los países más afectados.

En algunas regiones, el hambre se ha convertido en una preocupación incluso mayor que el virus.

Por ejemplo, los fértiles campos del condado de Lofa, que en el pasado se consideraban el granero de Liberia, están ahora en barbecho. Solo en ese condado, casi 170 agricultores y sus familiares han muerto de EVE.

Por ello, el Secretario General y yo misma estamos haciendo un llamamiento a favor de una iniciativa que abarque todo el sistema de las Naciones Unidas y reúna todos los recursos de todos los organismos pertinentes del sistema.

En mis conversaciones con los presidentes de los tres países afectados y en mis recientes alocuciones en los Estados Unidos y Europa, he pedido repetida y vehementemente un aumento inmediato y masivo del apoyo internacional, tal y como solicitó el Dr. Nabarro. Hemos explicado detalladamente nuestras necesidades más urgentes en la hoja de ruta y en los 12 llamamientos.

El personal de la OMS y yo misma agradecemos de todo corazón los anuncios hechos por los Gobiernos de los Estados Unidos y el Reino Unido al inicio de esta semana.

Se trata de un aumento considerable del apoyo que hace posible un cambio significativo en nuestra capacidad colectiva de frenar y controlar este brote.

Ese anuncio supuso una manifestación de preocupación al más alto nivel gubernamental, pero también un toque a rebato para que otros países hagan lo mismo. Muchos lo están haciendo, y esperamos que lo hagan muchos más.

El hecho de que los Estados Unidos, el Reino Unido, China, Cuba y otros países estén aportando diversos recursos, incluidos activos militares, pone de manifiesto la complejidad del desafío.

Este considerable aumento del apoyo podría contribuir a cambiar la situación de los aproximadamente 22 millones de personas de los países más afectados cuyas vidas y sociedades se han visto destrozadas por una de las enfermedades más terroríficas que existen en el mundo.

El apoyo de las Naciones Unidas y sus organismos también está experimentando un aumento significativo bajo el liderazgo del Secretario General. La escala del despliegue en África de personal de la OMS y de personal internacional en el marco de sus actividades de respuesta al brote no tiene precedentes en la historia de la Organización.

Todo lo que está ocurriendo es «sin precedentes». Todo va más rápido que nunca. Las necesidades son inmensas, y lo sabemos.

Distinguidos miembros del Consejo de Seguridad:

Los informes ponen en evidencia que más de 5500 personas se han infectado y muchas más de 2500 han muerto. Y estas sobrecogedoras cifras están muy por debajo de la realidad. Las cuestiones sanitarias, médicas y clínicas deben seguir siendo el corazón, el alma y el espíritu de esta respuesta.

Llevará algún tiempo, pero el brote de EVE se puede contener. Miren la estabilidad de la situación en Nigeria y Senegal. Cuando se produjeron los primeros casos importados en estos dos países, sabíamos perfectamente a qué nos estábamos enfrentando.

La implicación y el liderazgo de los gobiernos, junto con el apoyo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Médicos Sin Fronteras y la OMS, permitieron responder inmediatamente con las medidas de emergencia adecuadas.

Nos enfrentamos a una situación de movimientos de población sin precedentes entre las permeables fronteras de África Occidental. Otros países tendrán que hacer frente, con la misma virulencia, a casos importados, especialmente en una época caracterizada por más viajes aéreos internacionales que nunca.

Dado que el apoyo para la respuesta coordinada por las Naciones Unidas sigue llegando, estoy convencida de que podemos lograrlo.

Gracias, Señora Presidenta.