La OMS ayuda a Bhután a luchar contra las enfermedades no transmisibles, como la diabetes y las cardiopatías

Septiembre de 2015

En 2012, en un pueblo de un valle aislado de Bhután, la vida de Boko cambió literalmente para mejor, gracias a un encuentro fortuito con un profesional de la atención primaria.

OMS

“Por pura casualidad asistí a una conferencia y escuché la charla de este profesional sanitario; todo lo que contó coincidía exactamente con lo que me estaba pasando los dos últimos meses”, dice Boko, que fue diagnosticada posteriormente de hipertensión y diabetes.

El profesional sanitario visitó ese día el pueblo de Chumey, en el distrito de Bumthang, como parte de un programa apoyado por la OMS y dirigido por el Gobierno Real de Bhután, destinado a frenar la tendencia al aumento de las enfermedades no transmisibles (ENT), principalmente las cardiopatías y neumopatías, el cáncer y la diabetes en el país.

Estas enfermedades representan el 56% de las muertes en Bhután; sus factores de riesgo, como el consumo nocivo de alcohol, las dietas malsanas, la mala alimentación con mucha sal y el consumo de tabaco, están profundamente arraigados en las tradiciones culturales del país y, por tanto, plantean un serio problema de cara a una intervención sanitaria eficaz.

En 2009, el gobierno puso en marcha un proyecto piloto en Bumthang y Paro, 2 de los 20 distritos de Bhután, para introducir el Conjunto OMS de intervenciones esenciales contra las ENT (PEN). El proyecto se amplió a nivel nacional en 2014, y en la actualidad el número de pacientes que solicitan consultas médicas alcanza una cifra sin precedentes.

El PEN tiene como objetivo mostrar a los profesionales sanitarios cómo detectar y tratar estas enfermedades mediante la detección de la diabetes, la hipertensión, el sobrepeso y los primeros signos de cáncer, y la educación de la población sobre los factores de riesgo de las ENT en el primer nivel de atención y por medio de la divulgación. La iniciativa PEN también ofrece orientaciones sobre la derivación de pacientes que necesitan tratamiento adicional a niveles superiores de atención.

Boko, de 46 años, peona caminera, pensaba que una dieta de alimentos como el cerdo y la mantequilla era buena para su salud. Al final de la jornada de trabajo, solía juntarse con sus amigas para beber "ara", una bebida alcohólica elaborada localmente, para recuperarse de la rutina del día.

También notaba síntomas extraños, como no poder saciar su sed a pesar de beber agua a menudo, orinar con frecuencia, y perder —en lugar de ganar— peso, pese a comer mucho, signos característicos de la diabetes.

Tras su encuentro con el profesional sanitario se le recomendó ir de inmediato a un hospital para hacerse un examen, después del cual se le dijo que tenía hiperglucemia e hipertensión arterial y fue remitida a un programa de tratamiento, que consistía en medicación y una estricta dieta saludable.

"Ahora sé lo que tengo que comer y cuánto. Hace tres años pesaba unos 86 kg, y ahora peso solamente 64", añade con una risita. Desde entonces, Boko ha mantenido su medicación diaria para controlar la hipertensión y acude regularmente al hospital para que le hagan un seguimiento. Si bien el trabajo de Boko no ha cambiado, sí que lo ha hecho su modo de vida.

“Es una paciente obediente", dice el Dr. Chador, director médico del Hospital de Bumthang. "Nos gustaría que todos los pacientes fueran como ella; siempre sigue nuestras recomendaciones”.

Carga de enfermedades no transmisibles

Los casos como el de Boko son habituales en Bhután, donde la prevalencia de las ENT ha aumentado considerablemente debido al cambio en los modos de vida, caracterizados por malos hábitos alimentarios y la comercialización de alimentos y bebidas malsanos.

"La historia de Boko refleja los problemas socioeconómicos y la exposición a los factores de riesgo de las ENT a que se enfrentan muchas personas en Bhután," dice la Dra. Ornella Lincetto, Representante de la OMS en Bhután. "El Gobierno es consciente de que el aumento de las ENT representa una amenaza tremenda para garantizar la atención sanitaria gratuita a la población".

La adopción del PEN por Bhután ha transmitido un mensaje firme de que el gobierno se toma en serio la mejora de la prevención, detección y tratamiento de estas enfermedades.

Las cardiopatías y las mujeres

Las cardiopatías siguen siendo un problema de salud en las mujeres poco reconocido y poco tratado en todo el mundo. Esto es así pese a que las cardiopatías constituyen la causa principal de muerte entre las mujeres. En el Día Mundial del Corazón, celebrado el 29 de septiembre de 2015, la OMS pidió a los países que adoptaran medidas para reducir las cardiopatías entre las mujeres.

"El PEN ha demostrado que reduce el riesgo de cardiopatías en un 45%", dice el Dr. Dorji Wangchuk, Secretario del Ministerio de Salud del Gobierno del Reino de Bhután. "El Gobierno de Bhután está trabajando activamente para asegurarse de que las mujeres acuden a las clínicas y se benefician del PEN".

El éxito en la implantación del PEN en Bhután radica en el hecho de que se ha adaptado a las necesidades locales y al modelo de prestación de servicios sanitarios del país. La OMS está llevando a cabo proyectos piloto de la iniciativa PEN en varios otros países.

Para Boko, el protocolo del PEN ha cambiado su vida. En los últimos tres años, su glucemia se ha normalizado, y los medicamentos proporcionados controlan su presión arterial.