Continuidad en la atención de los pacientes con tuberculosis, diabetes y cardiopatías tras el terremoto de Nepal

Mayo de 2015

Menos de 24 horas después del fuerte terremoto ocurrido en Nepal, la auxiliar médica de un centro de atención ambulatoria, Ganga KC, se reincorporaba a su trabajo habitual en el centro para el tratamiento de la tuberculosis del hospital Alka, situado en el sur de Katmandú.

El 26 de abril, a las ocho de la mañana en punto, Ganga abría las puertas del centro, situado en Lalitpur, para atender a los primeros pacientes. Despuntaba un nuevo día y, pese a la catástrofe ocurrida el sábado, sabía que, si sus pacientes interrumpían su tratamiento contra la tuberculosis, los medicamentos que tomaban podían ser menos eficaces.

Según Ganga, el número de pacientes que acuden al centro no ha disminuido desde que se produjo el terremoto, lo que demuestra la importancia otorgada por el Ministerio de Salud y Población, como objetivo a largo plazo, a la prestación de una atención continua y supervisada.

“Cuando los pacientes acuden al centro, les explicamos que, incluso si dejan de tomar sus medicamentos un solo día, el tratamiento no será eficaz, así que les aconsejamos que vengan todos los días”, afirma esta auxiliar, y añade: “Los pacientes piensan: ‘pues sí, tenemos que venir todos los días; de lo contrario, el tratamiento que se nos ha administrado hasta ahora no será eficaz’ y, efectivamente, acuden al centro”.

Llegar a los pacientes con tuberculosis

El centro se asegura directamente de que aquellos pacientes que reciben tratamiento medicamentoso contra la tuberculosis lo sigan, en consonancia con la estrategia Alto a la Tuberculosis de la OMS, de alcance mundial. Este enfoque permite a los pacientes recibir diaria y gratuitamente sus medicamentos y garantiza que se les preste la atención y el apoyo necesarios para terminar el tratamiento.

El centro de tratamiento de Alka sólo sufrió pequeños daños a raíz del terremoto, pero muchos otros sufrieron daños irreparables, y los pacientes se vieron obligados a recorrer distancias más grandes para recibir tratamiento. El mayor problema para el control de la tuberculosis tras una catástrofe no suele ser la falta de medicamentos, sino el de llegar a aquellos pacientes que no acuden al centro de salud o no saben dónde ir para recibir tratamiento, pues el centro al que acuden habitualmente ya no está operativo.

Los pacientes tuberculosos cuyo tratamiento ha sido interrumpido corren el riesgo de desarrollar cepas de la enfermedad farmacorresistentes, lo que supone una creciente amenaza para la salud pública, y una carga adicional para el sistema de atención de salud de Nepal. Según el Dr. Bikash Lamichhane, Director del Centro Nacional de Lucha contra la Tuberculosis de Nepal, un mecanismo de localización de contactos, creado en colaboración con la OMS, será esencial para llegar a aquellos pacientes tuberculosos que no han acudido al centro para recibir tratamiento.

“Cuando uno de estos centros cierra sus puertas, los responsables del seguimiento de la tuberculosis a nivel de distrito localizan a los pacientes y los envían a otro centro para que reciban tratamiento”, declara el Dr. Bikash Lamichhane. Actualmente se está llevando a cabo una evaluación rápida de las necesidades relacionadas con esta enfermedad, en la que se indicará cómo llegar a los pacientes y cómo dispensarles un tratamiento continuo, en particular a los pacientes que viven en los distritos más alejados.

Una vez localizados, se realizarán pruebas a los pacientes y se les proporcionará tratamiento y servicios de asesoramiento adecuados a fin de evitar una mayor incidencia de la enfermedad.

Continuidad del tratamiento en pacientes con enfermedades no transmisibles

La planificación previa al terremoto también ha contribuido a que otras personas aquejadas de enfermedades no transmisibles, como la diabetes o la hipertensión arterial, que deben tomar medicamentos a diario, puedan seguir recibiendo tratamiento.

El Dr. Frank Paulin, médico y funcionario responsable de la administración de la salud pública y los sistemas de salud en la OMS, declara que el terremoto de Nepal aumenta el riesgo de que los pacientes padezcan una serie de enfermedades.

“El terremoto de Nepal aumenta el riesgo de que los pacientes padezcan una serie de enfermedades. La interrupción del tratamiento, sobre todo en el caso de enfermedades importantes como la diabetes y la hipertensión, puede ser muy peligrosa e incluso provocar la muerte”.

Dr F. Paulin, OMS

“La interrupción del tratamiento, sobre todo en el caso de enfermedades importantes como la diabetes y la hipertensión, puede ser muy peligrosa e incluso provocar la muerte. Del mismo modo, la interrupción de la medicación en el caso de las personas que padecen enfermedades respiratorias crónicas como el asma, puede provocar que éstas sean más vulnerables a enfermedades como la gripe estacional”, declara el Dr. F. Paulin.

Los hospitales del distrito de Lalitpur han informado de que se ha registrado un aumento del número de pacientes con hipertensión arterial, lo que estaría relacionado con el terremoto. Si bien se ha comunicado que, en el hospital público de Patan, los suministros de medicamentos administrados por vía oral y de insulina para el tratamiento de la diabetes son suficientes, en las zonas situadas fuera del valle de Katmandú las dificultades son mucho mayores.

“El personal de la OMS vigila de manera constante la disponibilidad de medicamentos en los diferentes distritos, información que se transmite diariamente al centro público responsable de las operaciones sanitarias de emergencia”, dice el Dr. Paulin. “Esta información se utilizará para enviar medicamentos a los distritos, así como para instar a los equipos logísticos a que tomen medidas para garantizar los niveles de existencias”.

También se movilizan equipos médicos extranjeros para tratar a pacientes con enfermedades crónicas, y para ocuparse del flujo constante de pacientes con traumatismos.

En una calurosa tarde, en el exterior del centro de tratamiento de la tuberculosis del hospital Alka, una auxiliar médica de la comunidad explica que se siente recompensada cuando sus pacientes habituales siguen acudiendo al centro para recibir tratamiento. “Me hace sumamente feliz que entiendan qué es la tuberculosis”, declara. “Los pacientes se toman muy en serio mis consejos”.