Abren en Monrovia un dispensario para supervivientes del ebola

Agosto de 2015

Sobrevivir al ebola es solo parte de la historia. Muchos pacientes presentan síntomas "posteriores al ebola": dolores articulares, mareos, visión borrosa, incapacidad para concentrarse, cefaleas. La clínica para supervivientes del ebola, inaugurada recientemente en el Redemption Hospital, de Monrovia, Liberia, no solo ofrece tratamiento, apoyo y capacitación a los sobrevivientes, sino que también ayuda a los trabajadores sanitarios a comprender mejor la enfermedad.

El médico liberiano, Moses Soka, dirige la clínica para supervivientes del ebola que se abrió recientemente en el Redemption Hospital de Monrovia.
El médico liberiano, Moses Soka, dirige la clínica para supervivientes del ebola que se abrió recientemente en el Redemption Hospital de Monrovia.
OMS/C. Bailey

La fila frente al Redemption Hospital de Monrovia ya daba vuelta a la esquina cuando el Dr. Moses Soka llegó. La clínica para supervivientes del ebola solo llevaba abierta una semana, pero se había corrido la voz y comenzaban a acudir numerosos pacientes, de todas las edades y de todas las zonas de la ciudad.

Se trata de un nuevo capítulo de la historia del ebola para el Dr. Moses. En el peor momento de la epidemia, el Dr. Moses, un joven médico liberiano, asumió uno de los cargos más difíciles del país. Fue nombrado director clínico del centro de tratamiento del ebola del Ministerio de Defensa, en Monrovia, donde trabajó durante los días más oscuros de la epidemia.

Con el tiempo, el número de pacientes comenzó a disminuir y la marea de casos retrocedió a cero. Sin embargo, se hizo evidente que los efectos de la enfermedad no terminan cuando se cura la infección.

Síntomas posteriores del ebola

Personal realiza su labor en la clínica para supervivientes del ebola, en el Redemption Hospital de Monrovia.
Personal realiza su labor en la clínica para supervivientes del ebola, en el Redemption Hospital de Monrovia.
OMS/C. Bailey

"Pero una vez curados", explicó el Dr. Moses, "los pacientes comenzaron a presentar síntomas, como dolores articulares, mareos, visión borrosa e incapacidad para concentrarse, a veces tan graves que los pacientes tenían dificultades para volver a trabajar".

Según estadísticas de la OMS, puede haber 5000 supervivientes del ebola en Liberia. Actualmente, hay en Monrovia cuatro dispensarios para sobrevivientes, y está previsto abrir otros en distintos lugares de Liberia en las próximas semanas. Poco a poco se irá abarcando todo el país.

El objetivo final es integrar la atención de los supervivientes en el conjunto esencial de servicios sanitarios del Ministerio de Salud, como parte del restablecimiento y la ampliación de los servicios básicos de salud; la OMS prestará apoyo técnico y logístico, incluida la validación de directrices, y ayudará a los dispensarios entregándoles suministros y medicamentos básicos.

En la clínica de Redemption, los pacientes reciben tratamiento para sus síntomas, así como capacitación y asesoramiento sobre la forma de no descuidar la vigilancia, por ejemplo, manteniendo una adecuada higiene de las manos y otras prácticas para que el virus del Ebola, si está en el ambiente, no se transmita.

Alex Gasasira, representante de la OMS en Liberia, explica la situación con más detalle. "Fuera del tratamiento de los síntomas, hay muchas cosas que les suceden a estos pacientes cuando se curan y no entendemos. Estos dispensarios no solo ofrecen ayuda a los pacientes, sino que también proporcionan valiosos datos de investigación que nos ayudan a determinar la causa y el mejor tratamiento".

Además de tratar los síntomas de manera más general, la clínica para supervivientes del ebola en Redemption también es sede del Programa de Exámenes de Salud para Hombres, en cuyo marco se ofrecen gratuitamente pruebas de detección del virus del Ebola en el semen a los supervivientes de sexo masculino sexualmente activos interesados en realizarlas; también se brinda orientación sobre salud sexual y se distribuyen preservativos.

El objetivo es permitir a esos hombres tomar decisiones fundamentadas acerca de su salud sexual y proteger a sus parejas de la posible transmisión sexual del ebola. Esta investigación también es decisiva para determinar cuánto tiempo pueden sobrevivir los vestigios del virus en el semen y los ojos. Se considera que la transmisión del virus por los supervivientes es muy poco frecuente, pero es importante entender cuánto tiempo persiste el virus y asegurarse que los sobrevivientes tengan relaciones sexuales sin riesgo.

"A juzgar por el reducido número de casos que conocemos, es probable que el virus no sea fácil de transmitir, pero esperamos tener pronto más pruebas para brindar orientación más concreta. Mientras tanto, aconsejamos a los pacientes que, por el momento y hasta que sepamos más, se ajusten a prácticas sexuales sin riesgo", explicó el Dr. Moses. Anteriormente, se aconsejaba la abstinencia sexual o la adopción de prácticas sexuales sin riesgo durante 90 días a partir de la fecha en que se los hubiera declarado libre de ebola.

Una muestra de confianza de la comunidad

Los pacientes se acomodaban en los bancos del dispensario, en cuyas paredes, pintadas de colores brillantes, se leían mensajes de prevención del ebola. Mientras el Dr. Moses hacía sus rondas, se conducía a los niños y sus madres a un sector especialmente acondicionado para ellos y se hacía pasar a otros adultos a consultorios privados ubicados al final de la sala.

¿Cómo supieron tantos supervivientes adónde buscar ayuda cuando este dispensario lleva abierto apenas una semana?

"Tenemos un servicio de difusión comunitaria muy sólido. Trabajamos con redes de sobrevivientes para que todos conozcan la existencia del dispensario y los servicios gratuitos que se ofrecen en un entorno seguro. Cuando las salas de internación del hospital cerraron durante el período más crítico de la epidemia, la OMS nos brindó capacitación y el equipo necesario para establecer y mantener procedimientos adecuados de prevención y control de infecciones", dijo el Dr. Moses.

"Nos han ayudado de tantas formas que es imposible mencionar todas; nos suministraron desde equipos para protección personal hasta maneras para protegernos de objetos cortopunzantes y nos mostraron procedimientos de desinfección. Cuando se reabrió el hospital, la comunidad fue parte del proceso. Lo que vemos aquí, en el dispensario, es una muestra de que la comunidad confía en que este es un lugar seguro donde pueden venir a curarse y es bienvenida".