Los productos para el tratamiento doméstico del agua a examen

Febrero de 2016

El nuevo programa internacional de la OMS para evaluar las tecnologías de tratamiento del agua en el hogar tiene por objeto garantizar que los productos empleados protegen la salud adecuadamente.

Una niña pequeña sostiene un vaso de agua
El acceso universal al agua potable figura entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, adoptados en septiembre de 2015.
WaterAid/Tom Greenwood

A nivel mundial, se calcula que 1900 millones de personas se abastecen de agua en puntos contaminados por restos fecales. Por ello, son muchos los hogares que se ven obligados a utilizar tecnologías de tratamiento del agua para evitar posibles enfermedades y obtener agua potable.

La oferta en el mercado mundial de este tipo de productos es muy abundante. Con sistemas que van desde la cloración hasta la filtración y la desinfección solar, existen infinitas opciones para depurar el agua. Los fabricantes aseguran que sus productos sirven para obtener agua apta para el consumo, pero en los países de ingresos bajos, donde muchos de estos dispositivos resultan esenciales, los laboratorios carecen de la capacidad necesaria para comprobar estar afirmaciones.

Sin embargo, los tiempos están cambiando.

La Dra. Batsi Majuru, de la OMS, señala que «el principal beneficio del tratamiento del agua en el hogar es la protección de la salud».

Agrega que «las ventajas para la salud que ofrece el tratamiento del agua en el hogar se reconocen cada vez más, y la necesidad de contar con una evaluación independiente y rigurosa resulta fundamental».

Se calcula que un uso correcto y sistemático del tratamiento y el almacenamiento seguro del agua en el hogar permiten reducir las enfermedades diarreicas hasta en un 45% y sirve para salvar las vidas de miles de niños cada año.

Un programa internacional de evaluación

El programa internacional para evaluar las tecnologías de tratamiento del agua en el hogar fue creado en 2014 con el fin de calibrar de manera independiente y sistemática la eficacia de estos productos con respecto a los criterios sanitarios de la OMS. Se trata de un sistema de evaluación semejante al empleado para la precalificación de los productos farmacéuticos y los mosquiteros impregnados de insecticida.

En el marco de este programa se puede evaluar si un producto es de bajo costo, se adapta a los medios con pocos recursos, funciona de manera autónoma y permite tratar agua suficiente para abastecer a un número limitado de personas al día.

Los productos que cumplen estos requisitos se examinan a fin de determinar en qué medida sirven para eliminar del agua destinada al consumo humano contaminantes microbiológicos como bacterias, virus y protozoos. La eficacia del producto se clasifica mediante un sistema de tres categorías: aquellos que eliminan más agentes patógenos obtienen tres estrellas.

«El principal beneficio del tratamiento del agua en el hogar es la protección de la salud».

Dra. Batsi Majuru, oficial técnico de la OMS, Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud

Hace poco la OMS publicó una primera tanda de resultados sobre la cuestión. De las diez tecnologías de tratamiento doméstico del agua examinadas, que iban desde la ultrafiltración hasta la desinfección química, ocho cumplían los objetivos en términos de eficacia. Estos productos son utilizados en unos 60 países por millones de usuarios.

Cada año, la OMS se propone evaluar nuevas tecnologías y publicar los resultados correspondientes con el fin de ayudar a países deseosos de mejorar el tratamiento doméstico del agua a seleccionar tecnologías que cumplan los criterios de eficacia de la OMS, como es el caso de Etiopía.

Mejorar la reglamentación en Etiopía

Etiopía a menudo se ve afectada por sequías e inundaciones, lo cual puede dificultar el acceso al agua potable y propicia la aparición de enfermedades diarreicas. Frente a este problema, el Gobierno puso en marcha el programa «One WASH», cuya finalidad es instaurar el acceso universal al agua potable, al saneamiento y a la higiene, y mejorar el almacenamiento y el tratamiento seguros del agua en los hogares.

Antes del programa de la OMS, muchos laboratorios trataron de evaluar los productos de tratamiento del agua en el hogar, pero no había protocolos estándar ni procesos de evaluación. Ahora la Autoridad de Control y Administración de los Alimentos, los Medicamentos y la Atención de la Salud de Etiopía, encargada de supervisar la inocuidad de los productos farmacéuticos, los alimentos y las bebidas, también está habilitada para reglamentar los productos de tratamiento del agua en el hogar.

Bikila Bayissa, Director General Adjunto del Servicio de Control de la Calidad de los Alimentos y los Medicamentos de la Autoridad de Control y Administración de los Alimentos, los Medicamentos y la Atención de la Salud de Etiopía, indica que «antes únicamente examinábamos la documentación y llevábamos a cabo estudios químicos de las tecnologías de tratamiento doméstico del agua basadas en el cloro que se utilizaban en el país». Indica asimismo que «ahora, gracias al programa de la OMS, nos centramos también en la microbiología, que es un factor determinante para garantizar la potabilidad del agua».

La OMS, en colaboración con el Gobierno de Etiopía, está proporcionando capacitación al personal de varios laboratorios, ministerios y organismos de reglamentación estatales sobre el modo de realizar estudios microbiológicos con el fin de evaluar la eficacia de los productos y sobre la aplicación de las Guías de la OMS para la calidad del agua potable.

El Dr. Almaz Gonfa, coordinador del Laboratorio de Investigación en Microbiología y Salud Alimentarias del Instituto de Sanidad Pública de Etiopía, afirma que «muchos productos de tratamiento del agua en el hogar se importan de otros países, pero nadie sabe si son buenos o no». En su opinión, «el programa de la OMS permitirá a los etíopes saber si los productos que utilizan realmente limpian el agua y protegen su salud».

La introducción del programa en otros países

El acceso universal al agua potable figura entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los esfuerzos desplegados por la OMS y los gobiernos para mejorar la protección y la gestión de los recursos hídricos, también a nivel doméstico, van en ese sentido.

Este año, la OMS colabora con el Gobierno de Ghana para establecer criterios que permitan calibrar la eficacia del tratamiento del agua en el hogar, así como un sistema de certificación y etiquetado de los productos que ayudará al usuario a efectuar sus compras con mayor conocimiento de causa. Una vez puesto en marcha, el programa de certificación servirá de apoyo para la Estrategia Nacional Gubernamental relativa al Tratamiento y el Almacenamiento Seguro del Agua en el Hogar, cuyo objetivo es reducir las enfermedades transmitidas por el agua para 2025.

Kweku Quansah, oficial de programas del Ministerio de Gobierno Local y Desarrollo Rural de Ghana, opina que «el programa de la OMS servirá para garantizar que las tecnologías empleadas en Ghana sirvan realmente para limpiar el agua, resulten adecuadas para los hogares locales y cumplan las normas internacionales».

Y agrega: «La gente tendrá la garantía de que las tecnologías que hayan superado los procesos de evaluación habrán sido validadas a nivel internacional».