Peste en Madagascar: medidas para reducir el riesgo de propagación regional

Noviembre de 2017

Un equipo de la OMS supervisa las actividades de vigilancia de la peste en un puerto marítimo de las Seychelles en colaboración con personal del Ministerio de Salud del país. Aunque en las Seychelles no se ha confirmado ningún caso de peste, se han intensificado los mecanismos de preparación dada su proximidad a Madagascar y los estrechos lazos entre las dos naciones índicas.
Un equipo de la OMS supervisa las actividades de vigilancia de la peste en un puerto marítimo de las Seychelles en colaboración con personal del Ministerio de Salud del país. Aunque en las Seychelles no se ha confirmado ningún caso de peste, se han intensificado los mecanismos de preparación dada su proximidad a Madagascar y los estrechos lazos entre las dos naciones índicas.
OMS/E. Musa

Este año la peste ha llegado pronto a Madagascar y se ha propagado rápidamente. Cuando empezaron los casos fuera de las zonas habituales, saltó la alarma entre la población, tanto en la nación insular como en los territorios y países vecinos.

De agosto a finales de octubre de 2017, se han notificado más de 1800 casos sospechosos, probables o confirmados de peste, de los que 127 han sido mortales. Es un brote inusualmente grave, y aún faltan cinco meses para que llegue a su fin la temporada de peste.

La OMS ha actuado rápidamente, con la asignación de fondos y el envío de expertos y suministros a Madagascar, además de apoyar a los países vecinos a reducir el riesgo de propagación regional.

Prepararse para actuar, sin que cunda el pánico

La peste es una de las enfermedades más antiguas y temidas. A lo largo de la historia, ha provocado pandemias con elevada mortalidad. Conocida como la «Peste Negra» en el siglo XIV, causó la muerte de más de 50 millones de personas en Europa.

Hoy en día, la peste se previene y trata fácilmente con antibióticos si se detecta a tiempo, y la infección puede prevenirse si se mantienen las precauciones habituales.

«Los brotes de peste ya no evolucionan como se nos explica en los libros de historia», señala la Dra. Sylvie Briand, Directora del Departamento de la OMS de Gestión de Peligros Infecciosos. «La peste es una enfermedad antigua, pero los retos que supone en la actualidad son contemporáneos y esencialmente diferentes de los retos de incluso hace 40 años».

Pese a que es una enfermedad relativamente fácil de tratar, su asociación con la Peste Negra tiene un enorme peso en la conciencia popular, como se recuerda periódicamente en los reportajes de los medios de comunicación y los titulares de prensa sobre los brotes.

Así pues, es importante buscar el equilibrio entre alentar a los países de la región a que se preparen a actuar en caso de brote, y evitar el pánico, que podría desembocar en medidas innecesarias o contraproducentes, como restricciones al comercio o prohibiciones de viajar a los países afectados.

Evaluación del riesgo

Días después de ser alertada del brote de peste en Madagascar, la OMS llevó a cabo una evaluación para determinar el riesgo de propagación. Teniendo en cuenta las capacidades y vulnerabilidades del país, se puso de manifiesto que el riesgo general de propagación en el ámbito nacional era alto, en el regional era moderado y en el mundial era bajo.

La OMS actuó con rapidez en apoyo del Gobierno de Madagascar para responder al brote, sin desatender la colaboración con los países y territorios vecinos.

Se dio prioridad a la intensificación de la preparación y vigilancia contra la peste en los países vecinos: Comoras, Mauricio, Mozambique, Reunión y Mayotte, Seychelles, Sudáfrica y República Unida de Tanzanía. La OMS también ha ayudado a Etiopía y Kenya a incrementar su grado de preparación debido a sus conexiones aéreas directas con Madagascar.

Mejora de las pruebas de detección a la salida en Madagascar

Cuando la OMS comenzó a reforzar su apoyo a la respuesta del Gobierno malgache al brote, uno de los primeros lugares atendidos fue el aeropuerto internacional de la capital. Un equipo de la OMS aconsejó el establecimiento de medidas de salud pública más robustas y visibles.

El sistema reforzado de pruebas de detección a la salida ofrece información sobre la peste a todos los viajeros, permite examinar a los pasajeros sintomáticos mediante controles de temperatura y cuestionarios médicos, e incluye procedimientos para aislarlos y tratarlos.

«El proceso de detección a la salida permiten el seguimiento de los pasajeros desde que llegan al aeropuerto hasta que embarcan. También ofrecemos información a las compañías aéreas y estamos en contacto con el personal médico del aeropuerto. Les explicamos en qué consiste la enfermedad, sus riesgos y cómo estar preparado», señaló la Dra. Briand.

Fortalecimiento de la preparación regional contra la peste

Para los nueve países y territorios prioritarios, lo primero ha sido determinar los puntos débiles en la preparación y la capacidad de reacción operacional. La OMS ha colaborado con las autoridades sanitarias nacionales a fin de confeccionar una lista de comprobación para evaluar la capacidad de reacción contra la peste, y definir medidas concretas destinadas a subsanar deficiencias.

La lista de comprobación permite evaluar los mecanismos de coordinación nacional, y las capacidades logísticas, epidemiológicas y en materia de vigilancia de laboratorio. Así como verificar que los equipos de respuesta rápida están listos para desplegarse, que las estrategias de comunicación de riesgos y de colaboración comunitaria están a punto, y que en los puntos de entrada se han establecido medidas de preparación.

Si se detectan deficiencias, se toman de inmediato medidas para subsanarlas. En las Seychelles, la OMS ha apoyado las pruebas de laboratorio de los casos sospechosos, ha enviado expertos y suministros médicos, y ha ofrecido orientaciones para la localización y tratamiento de los contactos de los casos sospechosos.

En Mauricio, además de la lista de comprobación, la OMS ha ayudado a aplacar las inquietudes por el elevado número de vuelos directos entre Madagascar y Mauricio apoyando al Ministerio de Salud a comunicar las medidas aplicadas para reforzar la preparación contra la peste a todos los niveles.

Además, los equipos logísticos de la OMS han distribuido equipamiento y suministros —en particular equipos de protección personal (EPP), antibióticos y otros materiales necesarios para detectar con seguridad los casos de peste— en las Comoras, Mauricio, Mozambique y la República Unida de Tanzanía.

Apoyo sostenible a la preparación para la seguridad sanitaria

La rapidez y coordinación de los esfuerzos para fortalecer la preparación contra la peste también han ayudado a generar capacidad de respuesta regional a los brotes de forma más general.

«Hemos conseguido mucho en poco tiempo, y contribuido a fortalecer la seguridad sanitaria regional general», declaró el Dr. Ibrahima-Soce Fall, Director de Emergencias Regionales para la Región de África de la OMS.

«Ahora bien, para garantizar la sostenibilidad a largo plazo, tenemos que prestar apoyo continuado al sistema sanitario de Madagascar a fin de prever, detectar y responder mejor a futuros brotes de peste. Apoyando estos esfuerzos mejoraremos la seguridad sanitaria para todos».

Un enfoque coordinado

A través del Programa de Emergencias Sanitarias, el apoyo financiero para la respuesta de la OMS al brote de peste en Madagascar procede del Fondo de la OMS para Contingencias relacionadas con Emergencias y los gobiernos de Italia y Noruega.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, así como la Sociedad Nacional Malgache, el Institute Pasteur, Médecins Sans Frontières (MSF), el UNICEF, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, Santé publique France, la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos y otros asociados apoyan activamente al Gobierno y las autoridades sanitarias de Madagascar.

La OMS ha prestado apoyo técnico y operacional en distintos ámbitos desde la coordinación y la planificación a la vigilancia, gestión de casos, colaboración comunitaria, logística, y otros.