La OMS y sus asociados contra el paludismo: la enfermedad más mortífera del nordeste de Nigeria

Agosto de 2017

La OMS calcula que podrían salvarse hasta 10 000 vidas hasta noviembre en una campaña de prevención y control del paludismo si se consiguen más fondos.

Distribución de fármacos antipalúdicos a niños menores de cinco años en el nordeste de Nigeria
Hasta octubre de 2017, la OMS y sus asociados tiene previsto administrar fármacos antipalúdicos a niños menores de cinco años.
WHO Nigeria/L. Ozor

Tras más de ocho años de conflicto en el estado de Borno, al nordeste de Nigeria, unos 3,7 millones de personas necesitan asistencia humanitaria y todas ellas están expuestas al paludismo. La OMS calcula que cada semana unas 8500 personas se infectan en el estado de Borno. Puesto que la estación de mayor transmisión se prolonga hasta octubre, la OMS espera que las cifras aumenten.

En el estado de Borno, según estimaciones de la OMS, más de la mitad de las muertes registradas se deben en estos momentos al paludismo, más que a todas las otras posibles causas juntas, en particular el cólera, el sarampión y la hepatitis E. Una población sumamente vulnerable, principalmente niños (58,8%), está expuesta a brotes epidémicos.

Más del 60% de los establecimientos de salud solo funcionan parcialmente, por lo que muchas personas no tienen acceso desde hace años a servicios de salud periódicos, como vacunaciones sistemáticas o medicamentos básicos. Además de los problemas de seguridad, la malnutrición aguda provocada por la inseguridad alimentaria va en aumento en algunas zonas del estado. Entre la malnutrición y la muerte casi siempre interviene la enfermedad, y los casos de malnutrición son con frecuencia mortales a causa del paludismo.

Emergencias sanitarias y paludismo

«El paludismo, la malnutrición, la fragilidad de los Estados y los conflictos civiles a menudo se alimentan mutuamente», señala el Dr. Pedro Alonso, Director del Programa Mundial sobre Paludismo de la OMS. «Cuando se desencadena una crisis humanitaria en un país en el que el paludismo es endémico, casi siempre podemos estar seguros de que esta enfermedad será la que más vidas se cobre».

El paludismo es una enfermedad potencialmente mortal provocada por parásitos y que se transmite a través de la picadura de mosquitos Anopheles hembra infectados. En 2015, se registraron más de 200 millones de casos de paludismo y 437 000 muertes por esa causa. Más del 90% de las muertes por paludismo ocurren en África.

Sin embargo, el paludismo puede prevenirse y curarse. La intensificación de los esfuerzos en los últimos 15 años ha reducido drásticamente los casos y muertes por paludismo: las tasas de mortalidad por paludismo cayeron en más de un 60%, lo que permitió evitar 6 millones de muertes.

«La forma más eficaz de reducir las muertes en situaciones de emergencia en Estados frágiles, especialmente aquellos que además se enfrentan a la malnutrición, pasa por reforzar la prevención y el control del paludismo; sin embargo, rara vez se considera que esto sea prioritario durante la respuesta a una emergencia», señala el Dr. Alonso. «Colaboramos con nuestros colegas de la OMS y con muchos asociados para cambiar la situación».

Tras una reciente visita al estado de Borno, los expertos en paludismo de la OMS encargaron la elaboración de un modelo para calcular los casos de paludismo y las muertes conexas que podrían evitarse si se adoptara un conjunto básico de iniciativas. En el informe se concluía que con las medidas conjuntas adecuadas, podrían evitarse hasta 10 000 muertes solamente en el estado de Borno.

Transformar datos científicos en actuaciones que permiten salvar vidas

La OMS y sus asociados del sector de la salud están adoptando medidas en los 4 ámbitos recomendados en el informe:

  • reforzar los sistema de vigilancia para supervisar los posibles casos y brotes de paludismo;
  • incrementar el acceso a la atención en clínicas y a los centros de salud;
  • rociar con insecticidas y distribuir mosquiteros como parte de la lucha antivectorial; y
  • administrar mensualmente fármacos antipalúdicos a menores de 5 años (de julio a octubre).

«Como nunca antes, la OMS está en primera línea en los campamentos de desplazados aplicando programas de salud reales para ayudar a personas en emergencias complejas», explica el Dr. Alonso. «Ver cómo nuestro trabajo se traduce en acción es enormemente gratificante».

A principios de julio, la primera de las 4 rondas mensuales de administración colectiva de fármacos llegó a más de 880 000 de los 1,1 millones de menores de cinco años a quienes iban dirigidas. La OMS y sus asociados tienen previsto mantener las vacunaciones mensuales hasta octubre. La Organización tiene la esperanza de que los US$ 2,5 millones necesarios para esta intervención de emergencia puedan movilizarse a tiempo para lograr efectos destacados. Confía en la infraestructura existente de miles de vacunadores contra la poliomielitis para llevar a cabo esta compleja y difícil intervención logística en zonas que todavía se enfrentan a la amenaza de Boko Haram.

«Administraremos una dosis curativa de fármacos antipalúdicos a una población definida, en este caso a menores de cinco años», comenta el Dr. Alonso. «En el estado de Borno estamos administrando un fármaco antipalúdico a cada niño, estén o no infectados de paludismo, para asegurarnos de que no tienen parásitos en ese momento y protegerlos durante 4 semanas. Es un arreglo temporal necesario para reducir las muertes por paludismo durante los 6 próximos meses».

La OMS ha capacitado a agentes de salud comunitarios para que ofrezcan un conjunto básico de servicios sanitarios a las comunidades, en las que muchas personas llevan varios años sin acceso continuo a un servicio de salud. Los trabajadores de la salud están siempre vigilantes para detectar indicios de paludismo. Ofrecen pruebas de diagnóstico rápido para determinar si hay paludismo y ofrecer tratamiento y consejos sobre prevención. Además, con más financiación, la OMS tiene previsto llegar a más zonas del estado de Borno con fármacos antipalúdicos y apoyar las intervenciones generales de control del paludismo.

«No conoceremos el pleno efecto de nuestro trabajo hasta noviembre, pero confiamos en llegar muy lejos con estas medidas para reducir las muertes y el sufrimiento de las personas a causa del paludismo, y para que puedan seguir adelante con su vida», comenta el Dr. Wondi Alemu, Representante de la OMS en Nigeria.

Dados los satisfactorios resultados de la evaluación y puesta en marcha de esfuerzos más amplios para controlar el paludismo de forma más eficaz en entornos de emergencia difíciles, la OMS está tratando de aplicar un enfoque similar en Sudán del Sur, donde 10 millones de personas corren el riesgo de morir a causa de una combinación letal de paludismo, malnutrición y conflictos.