Vacunación, orientación, cribado y tratamiento: las claves del éxito de la prevención y el control del cáncer cervicouterino en la República de Corea

Febrero de 2018

Korea Centers for Disease Control & Prevention

Hablar de la salud sexual y reproductiva puede resultar difícil para muchas personas. En la República de Corea, las recomendaciones de la OMS están siendo de utilidad para las autoridades sanitarias a fin de superar estos obstáculos, en el marco de una iniciativa a nivel nacional para proteger a muchas niñas y mujeres contra el cáncer cervicouterino.

Un ejemplo de ello es el caso de Young Shin Seo, una madre que llevó recientemente a su hija a una consulta de ginecología en el distrito de Gangdong de Seúl, la capital coreana. La Sra. Seo cuenta que su hija estaba nerviosa, pero el especialista supo tranquilizarla enseguida.

«Por razones culturales, muchas jóvenes no suelen tomar la iniciativa de acudir a un ginecólogo para consultar cuestiones relativas a su salud reproductiva. Sin embargo, como madre, me pareció que el asesoramiento que recibió mi hija sobre la salud de la mujer le resultó de mucha utilidad», explica la Sra. Seo. «Vacuné a mi hija contra el cáncer de cuello uterino porque me dijeron que era la mejor forma de prevenir esta enfermedad. Estoy satisfecha de que le administraran en la adolescencia las dosis que le corresponden».

El cáncer de cuello uterino: un grave problema de salud

En 2015, el cáncer de cuello uterino se cobró la vida de cerca de 280 000 mujeres, casi el 90% de ellas en países de ingresos medianos o bajos. Si no se adoptan medidas, se prevé que esta cifra aumente.

Sin embargo, la República de Corea, basándose en las orientaciones de la OMS, ha establecido como prioridad la prevención de este tipo de cáncer mediante la vacunación contra los papilomas humanos (VPH), la orientación, el cribado y el tratamiento. De este modo, este país ha demostrado que se pueden adoptar medidas para proteger de esta enfermedad a las niñas y mujeres. Desde junio de 2016, la República de Corea fomenta que las niñas de 12 años realicen dos visitas a un ambulatorio, separadas por un intervalo de al menos 6 meses, para que se les administren dos vacunas contra los VPH y se les ofrezca la orientación pertinente.

La inmunización contra estos virus, sobre todo contra los dos tipos de VPH que causan al menos el 70% de los casos de cáncer de cuello uterino, es la forma más eficaz de proteger a las niñas contra esta enfermedad antes de que empiecen a tener relaciones sexuales.

Sin embargo, la vacunación no es la única medida que se puede adoptar, ya que el cribado, la detección y el tratamiento de las lesiones precancerosas aumentan considerablemente las probabilidades de supervivencia.

Control del cáncer cervicouterino: una de las inversiones más rentables para luchar contra una enfermedad no transmisible

La Asamblea Mundial de la Salud ha respaldado la vacunación contra los VPH y el cribado de esta infección, mediante inspección visual con ácido acético, citología vaginal y las pruebas sistemáticas de detección de los VPH, como parte de un conjunto de intervenciones costoeficaces que se consideran las «mejores inversiones» de la OMS para luchar contra el cáncer cervicouterino y otras enfermedades no transmisibles (ENT).

El Programa nacional de cribado del cáncer de la República de Corea, que el Ministerio de Salud y Bienestar puso en marcha en 1999, incluye pruebas sistemáticas para detectar el cáncer cervicouterino que son gratuitas para las poblaciones de escasos recursos. Desde entonces, el programa se ha ampliado y ha incorporado la realización de citologías vaginales gratuitas cada dos años a todas las mujeres de 30 años o más, de conformidad con las recomendaciones de la OMS. En 2016, se redujo hasta 20 años o más la edad a la que se ofrecen servicios de cribado, puesto que los jóvenes empiezan ahora a tener relaciones sexuales a edades más tempranas. Hasta la fecha se han realizado pruebas de detección sistemática a cerca de la mitad de las mujeres (el 46,5%) de las edades incluidas.

El Gobierno coreano se ha comprometido a ofrecer servicios integrales de control del cáncer cervicouterino en centros de salud públicos y privados. Los programas de inmunización y de control del cáncer brindan servicios de vacunación y cribado en todo el país, y el programa nacional de seguro médico garantiza que todas las mujeres que lo necesitan reciben el tratamiento apropiado.

La incidencia del cáncer cervicouterino se ha reducido

Hye Rae Kim, del Departamento de Política de Enfermedades del Ministerio de Salud y Bienestar, explica que la labor gubernamental de prevención y control del cáncer cervicouterino está rindiendo frutos. Con el incremento de las tasas de cribado, entre 1993 y 2014 se ha registrado un descenso anual de casi el 4% de la incidencia de cáncer cervicouterino invasivo y de la mortalidad asociada a esta enfermedad. Estas estimaciones se basan en los datos sobre mortalidad recogidos por el Centro nacional contra el cáncer, un registro poblacional de cáncer y el Instituto Estadístico de Corea (KOSTAT).

Hye Rae Kim explica: «Gracias al cribado del cáncer cervicouterino, hemos aumentado en más de un 6% la detección de lesiones precancerosas. Ahora, hay muchas más mujeres que son tratadas tempranamente para evitar que esas lesiones evolucionen hasta causar un cáncer cervicouterino invasivo».

El cribado y el tratamiento mejoran las probabilidades de vencer al cáncer cervicouterino

Como señala la Dra. Hai-Rim Shin, Directora del Programa de prevención y control de las ENT de la Oficina Regional de la OMS para el Pacífico Occidental, la ampliación de los servicios de formación, cribado y tratamiento ha aumentado considerablemente las probabilidades que tienen las mujeres diagnosticadas de cáncer cervicouterino de superar la enfermedad, y ahora más del 80% de ellas sobreviven 5 años después del diagnóstico inicial.

La Dra. Hai-Rim Shin añade que «un programa eficaz del control del cáncer cervicouterino, que incluya la vacunación, el cribado, el tratamiento, la orientación y los cuidados paliativos, es un componente esencial de la cobertura sanitaria universal de un país».